Tango argentino: origen, abrazo y milonga
El tango es un baile de pareja improvisado que nació en el Río de la Plata, entre Buenos Aires y Montevideo; por eso, aunque fuera de la región se le llame «tango argentino», en Uruguay se reivindica con razón como propio. Se baila abrazado, sin coreografía fija, sobre una música que va de lo melancólico a lo juguetón.
¿De dónde viene el tango?
El tango surgió a finales del siglo XIX en los barrios portuarios y obreros de Buenos Aires y Montevideo, donde inmigrantes italianos, españoles y de media Europa convivían con criollos y descendientes de africanos esclavizados. De la habanera, el candombe y la milonga campera salió una música nueva. Su instrumento emblemático, el bandoneón, llegó de Alemania: lleva el nombre de Heinrich Band, de Krefeld.
Hacia 1913 París vivió una fiebre del tango, seguida por Londres y Berlín, y ese éxito ayudó a que la clase alta porteña lo aceptara. Las décadas de 1930 a 1950 se recuerdan como la época de oro, con grandes orquestas y salones llenos. Más tarde, Astor Piazzolla renovó la música y, desde los años ochenta, el tango volvió a recorrer el mundo. «La Cumparsita», quizá el tango más famoso, la compuso el montevideano Gerardo Matos Rodríguez.
Patrimonio de la humanidad: en 2009 la UNESCO inscribió el tango en su lista de patrimonio cultural inmaterial, a propuesta conjunta de Argentina y Uruguay.
El abrazo y la improvisación
El alma del tango es el abrazo. Puede ser cerrado, con contacto en el torso, o más abierto. Quien guía propone cada paso con el pecho y quien sigue responde; no hay secuencias fijas y cada tanda es distinta. La base es la caminata, y a partir de ella aparecen los ochos, los giros, las sacadas y las pausas. Mucho ocurre en lo pequeño: un cambio de peso, una espera que acompaña la frase musical.
¿Y el tango de las academias europeas?
En Austria y Alemania, mucha gente conoce el tango por los cursos de baile de salón, donde se enseña el «Standardtango». Ese estilo nació en Europa hacia 1910 a partir del tango rioplatense, se normalizó en Inglaterra para la enseñanza y la competición, y hoy tiene poco que ver con el original:
- Tango estándar o de competición: postura de salón fija, figuras codificadas, golpes de cabeza bruscos y pasos cortantes sobre una música con mucha percusión.
- Tango rioplatense: abrazo flexible, improvisación, movimientos suaves y una música de orquesta típica, con bandoneón, violines y piano.
Si tus amigos austriacos «ya saben tango», probablemente tendrán que empezar de nuevo.
La milonga: salir a bailar
«Milonga» significa dos cosas: el baile o encuentro donde se baila tango, y uno de sus tres ritmos. En una milonga suenan tango, vals (en compás de tres) y milonga, más rápida y alegre. La música se organiza en tandas de tres o cuatro temas, separadas por una cortina, un fragmento breve de otra música que despeja la pista. Para invitar se usa el cabeceo: una mirada, un gesto con la cabeza, y la pareja se encuentra en la pista. Se avanza en sentido contrario a las agujas del reloj, respetando la ronda.
- Para empezar: busca un curso con cambio de pareja y aprovecha las prácticas, encuentros para practicar sin clase.
- Escucha: Carlos Di Sarli o Juan D’Arienzo son buenos para entrenar el oído.
Abajo encontrarás escuelas de tango y milongas en Viena.
Tango en Viena: escuelas y milongas
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Galeria Ideal
Geibelgasse 14–16, 15. Rudolfsheim-Fünfhaus
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Studio Acostango
Schönbrunner Straße 58/10, 5. Margareten
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Tango Germano
Studio Barada, Robert-Hamerling-Gasse 1, 15. Rudolfsheim-Fünfhaus
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Tangoloft – Tango Academia
Cothmannstraße 9, 12. Meidling
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Tanzstudio Mamborama
Schmalzhofgasse 8, 6. Mariahilf
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Vida Latin Art Studio
Lange Gasse 45, 8. Josefstadt
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